La palabra “software” fue utilizada por primera vez en 1957 por un estadístico estadounidense John Tukey (1915-2000), mientras trabajaba diseñando las primeras computadoras. Con el correr de los años se fueron planteando distintas definiciones, más o menos formales, las que son aceptadas en su mayoría.
Más allá de que usualmente se asocia el término “software” a los programas de computación, los expertos coinciden en que en realidad el mismo engloba más elementos. Entre estos se mencionan al código fuente, a los detalles de diseño y arquitectura de los programas, etc.
Generalmente se clasifica al software en tres grupos, a saber: el de sistema, el de programación y el de aplicación. Este ordenamiento, aunque es el que se presenta más frecuentemente, es de naturaleza arbitraria y puede variar de acuerdo al autor que decida abordar el tema.
El software de sistema es el que permite al usuario el control del sistema operativo y la interacción con el mismo. Además de sistemas operativos, la clasificación incluye a los controladores de dispositivos, los servidores y las herramientas de diagnóstico.
El llamado software de programación es el utilizado para desarrollar programas y aplicaciones. Este tipo de software suele ofrecer varias herramientas como ser enlazadores, compiladores y editores que facilitan la labor del programador.
El software de aplicación es un programa que brinda al usuario la posibilidad de realizar determinadas funciones y tareas. Se incluyen en este grupo los programas y aplicaciones más populares: navegadores de Internet, editores de texto, programas de mensajería instantánea, etc.